Proponen construir nuevo puente en El Borojol para poner fin a inundaciones en la avenida Caamaño de Puerto Plata
Por Manuel Gilbert
PUERTO PLATA. – La construcción de un nuevo puente en sustitución del conocido puente del Borojol, ubicado en la calle 30 de Marzo esquina calle Jazmines, podría representar una solución definitiva a las inundaciones que afectan con frecuencia la avenida Presidente Francisco Alberto Caamaño Deñó.
De acuerdo con planteamientos comunitarios, una estructura similar al puente de La Guinea permitiría un mejor flujo de las aguas pluviales y evitaría el represamiento que actualmente se produce en esa zona durante períodos de lluvias intensas.
El puente de La Guinea fue una de las obras construidas entre 1879 y 1880 por el general Gregorio Luperón durante su gobierno provisional en Puerto Plata, junto al Faro de La Puntilla. En tanto, el puente del Borojol habría sido edificado por los constructores de la desaparecida Fábrica Nacional de Fósforos.
Durante aquel período, Puerto Plata sirvió como asiento del gobierno del llamado Paladín de la Restauración, hecho considerado de gran relevancia histórica para la ciudad conocida como la Novia del Atlántico.
El afluente que atraviesa esa parte de la ciudad nace en los sectores Villa Progreso y urbanización Ginebra Arzeno, cruza la avenida Manolo Tavárez Justo y continúa por los barrios Invi, Palma Sola y Eduardo Brito, donde recibe las aguas de un riachuelo. Posteriormente pasa por debajo del puente de La Guinea, estructura que históricamente no ha presentado desbordamientos.
Luego continúa su recorrido hacia el oeste por el sector El Aserradero y atraviesa el puente del Borojol en la calle 30 de Marzo. Más adelante bordea varios establecimientos comerciales, cruza la avenida Presidente Caamaño, pasa próximo al taller de CORAAPPLATA y sigue hacia la terminal de cruceros Taíno Bay, donde finalmente desemboca en la bahía local.
Sin embargo, residentes explican que al llegar al puente del Borojol, debido a la baja altura de la estructura, el agua se represa y se desborda por la calle Jazmines, extendiéndose por las vías 30 de Marzo, Salomé Ureña, La Cañita, Restauración, Duarte y finalmente hacia la avenida Caamaño.
Entienden que si el puente del Borojol fuese reconstruido con características similares al puente de La Guinea, las aguas continuarían su cauce natural hacia el puerto sin provocar inundaciones, beneficiando a cientos de familias, comercios y conductores que transitan por esa importante zona urbana.


