Quien estaba dirigiendo la reunión convocada se dirigió a uno de los presentes y le dijo:
–DÃgame usted Comandante, usted que siempre mira todo con desconfianza, que mira más allá de lo que miramos nosotros debido a esa desconfianza suya, ¿qué le parece?
–Señor, me estoy enterando ahora de su proyecto, yo creà que después de todos los anteriores proyectos usted habÃa resuelto ponerle fin definitivamente a volver a proyectos parecidos, pero aprovecho para reiterar mi oposición inicial y de siempre de que no me gusta mucho esta idea de estar poblando mundos con réplicas disminuÃdas de nosotros. Aunque esta nueva réplica sea la más disminuÃda de todas, no obstante tendrá la misma inteligencia que las otras réplicas, y esa inteligencia es exactamente la misma inteligencia nuestra, es decir, que estará dotada de inteligencia, de la misma inteligencia que nosotros; podrá gobernar sus representaciones o ideas tanto desde el punto de vista creativo como desde el punto de vista reproductivo. La única diferencia entre los de esta nueva especie y nosotros es que ellos no tendrán ninguna de todas esas facultades naturales que tenemos nosotros, pero esa inteligencia les podrÃa permitir acceder de manera artificial, poco a poco, a cada una de esas facultades naturales nuestras por esa vÃa exterior y quién sabe si luego el grado de conocimientos que lleguen a adquirir les permita alterar sus genes para rehabilitar las facultades suprimidas y llegar a ser iguales que nosotros de tal manera que podrÃan llegar a competir con nosotros y enfrentarnos… ¿Qué digo de que ´´podrÃan´´?: Competirán con nosotros de tú a tú. Mis largos años como comandante militar me han permitido conocer y temer a la inteligencia, pues ella es la madre de todo, es la madre de los pro y de los contra. Por favor Señor: no nos perdamos en eso.
Tratando de disipar los temores de su comandante militar, su interlocutor le expresó:
–Pienso que este ha sido el experimento más audaz y pretencioso de todos, pues aparte del tema sobre el bien y el mal que creo que esta vez saldrá perfectamente por tratarse de un clon mÃo, comparado con todos los anteriores esta vez hemos creado esa réplica que carece de todas nuestras facultades naturales e igualmente carece de todas las protecciones contra todos los patógenos, es decir, que tendrá que iniciar desde cero para enfrentar todas las hostilidades ambientales. Será algo muy interesante ver hasta donde lleguen los miembros de la especie que comienza con él y cómo lo lograrán cuando retornemos a este punto de esta galaxia de este Universo.
Comandante militar:
–Señor: Recuerde que ese ha sido el mismo lema bajo el cual se hicieron todos los otros experimentos creando réplicas desde algunas capacidades amplias, siempre con tendencia a ir suprimiendo esas capacidades en las nuevas réplicas hasta llegar aquà a este punto, de mayor desproveimiento, que usted ha señalado. Pero mi criterio en cada uno de esos experimentos siempre ha sido el mismo y también ahora lo mantengo invariablemente. Yo hubiera preferido crear colonias de nosotros con clara idea de quiénes son y con un vÃnculo directo de dependencia.
Quien dirigÃa la reunión:
–La eventual materialización de todas esas aprehensiones que usted refleja en su hablar estarÃan muy distantes en el tiempo por lo que creo que bien valen la pena todos estos experimentos si consideramos que hay muchos otros mundos poblados por criaturas con apariencias muy distantes de la nuestra. Para muestra sólo fÃjese en los reptilóides. ¿Qué perdemos? Creo que nada.
El comandante militar:
–Eso lo dirá el tiempo cuando estos puntos iniciáticos se unan con los puntos de alcance del desarrollo de estos seres con nuestro desarrollo. No sabemos cómo será su desarrollo ni el tiempo que le tomará; yo sólo veo el momento en que los dos puntos se unan en el tiempo. Esa, vuelvo y repito como siempre, es mi preocupación.
Quien dirigÃa la reunión:
–Creo que la forma de contrarrestar eso en la mayor medida de lo posible es generando el miedo, sugestionándolos para que el dÃa que retornemos puedan distinguirnos.
El comandante militar:
–Su enfoque es, con todo respeto Señor, muy ingénuo y de muy buena fe. El miedo se supera. Lo que yo visualizo es a éstos seres compitiendo con nosotros, contra nosotros y dándonos caza.
A bordo de aquella inmensa espacio nave cabeza de aquella flota con capacidad de viajar en el tiempo, en el Salón de Reuniones, en un tiempo remotÃsimo, se desarrolló este estremecedor diálogo especulativo marcador de destinos. Presentes estaban el LÃder Supremo, que era quien dirigÃa la reunión, su equipo de cientÃficos, el comandante militar y sus subalternos asistentes.