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Luis Tomas Rae Barett
SAN LUIS — Cuando Carlos Martínez salga en busca de ganarse una plaza en la rotación de abridores de los Cardenales de San Luis, el derecho de 23 años usará con orgullo el número de Oscar Taveras, su finado compañero de equipo y compatriota dominicano.
Martínez era estrecho amigo de Taveras, un prometedor jardinero que murió en un accidente de tráfico a fines de octubre, poco después que San Luis fue eliminado por los Gigantes en la serie de campeonato de la Liga Nacional.
Martínez cambiará el número de su camiseta al 18 en tributo a Taveras, y asegura que lo usará por el resto de su carrera.
«Era un amigo, un hermano», dijo Martínez al término del «Fan Fest» del equipo con miras a la próxima temporada. «Estoy asimilándolo poco a poco. Esta tragedia también me afectó».
Los uniformes de los Cardenales llevarán este año parches con el número e iniciales de Taveras. El equipo también colocará un logo impreso dentro del estadio, similar a los que recuerdan a los fallecidos Darryl Kile y Josh Hancock.
Bill DeWitt Jr., el director ejecutivo de los Cardenales, también anunció que el equipo renovará un parque de béisbol en Sosua, el pueblo natal de Taveras, para quede como uno de «primera clase».
Una breve participación en la pelota invernal dominicano le sirvió a Martínezcomo mecanismo para lidiar con el impacto emocional causado por el accidente, en el que también murió la novia de Taveras.
Martínez registró marca de 3-0 con 2.25 de efectividad, 26 ponches y dos boletos al cubrir 24 innings con las Águilas Cibaeñas.
«Fue algo que sin duda me ayudó mentalmente para concentrarme en otra cosa», dijo Martínez. «Tengo claro lo que debo hacer para conseguir esa quinta plaza y estoy preparado para el reto».
«Yo siento que ahora sí, este es mi turno», añadió.
Martínez acumuló 57 apariciones la pasada temporada, con siete aperturas a mitad de campaña. Su foja fue de 2-4 con 4.03 de efectividad, consolidándose como el mejor prospecto de pitcheo en la organización.
Los Cardenales no se inclinaron por buscar otras opciones como la de ir por los servicios del agente libre Max Scherzer, quien acaba de conseguir un contrato de 210 millones por siete años con los Nacionales de Washington.
San Luis tiene varias interrogantes con sus lanzadores.
Adam Wainwright, un ganador de 20 juegos, se operó el codo. Michael Wacha se recupera de una rara dolencia en el hombro. El zurdo mexicano Jaime García se sometió a una cirugía torácica que no tiene antecedentes de haber sido exitoso.
«A Carlos le estamos dando una gran oportunidad, pero es solo eso, una oportunidad», señaló el mánager Mike Matheny. «Tendrá que salir a competir.