DSC_0623Manuel Gilbert

LOS POMOS, Altamira.-Moradores de la comunidad de Los Pomos del municipio de Altamira se quejan amargamente porque a diario arriesgan sus vidas cruzando por un estrecho trillo en cuyo costado izquierdo existen profundos precipicios que el que se precipite por uno de ellos fácilmente se muere.

En ocasión de las prolongadas lluvias que se registraron durante tres meses, algunos tramos del camino fueron borrados por completo, haciendo más peligroso aún su recorrido en lomo de caballos, mulos o burros.

Debido a las pésimas condiciones de la vía, siempre ha constituido una odisea peligrosa trasladar un enfermo o en una mujer a punto de parir, pero ahora la posibilidad de morirse o de parir en el camino son mayores.

Asumiendo el rol de vocero de su pequeña comunidad, Danny Tavares denunció que “no tenemos camino vecinal, a pesar de que lo necesitamos con urgencia, ya que cuando hay que sacar a una persona enferma o una mujer a punto de parir hay que sacarlos en litera”.

Denunció que algunas veces las mujeres han alumbrado en el camino y en otras ocasiones personas que han sufrido un ataque al corazón o un derrame cerebral han fallecido, sin que su familia ni sus vecinos puedan hacer nada para salvarles la vida.

Tavares señaló que las pocas autoridades que se han presentado a la zona solo han llegado hasta El Almacén, pero nunca han entrado a Los Pomos, por no tener que montarse en un caballo y correr el riesgo de caer en uno de los precipicios hondísimos que existen allí.

“Cuando se le explica el peligro de las hondonadas y que hay que cruzar el río catorce veces para llegar a Los Pomos, inmediatamente cambiar de conversación para desviar la atención de nosotros y casi inmediatamente se montan en sus vehículos y van de El Almacén”, denunció Danny Tavares.

Recordó que el ministro de Obras Públicas fue a El Almacén y prometió que iba a ordenar en 15 días la reparación de la carretera y “más nunca ha vuelto por aquí”.

Informó que el sacerdote Luís Díaz Bonilla ha mostrado interés en lograr ayuda de instituciones para reconstruir y construir las viviendas que fueron

Afectadas parcial o por completo por las lluvias.

 

Expresó que su situación es desesperante, porque después que las lluvias destruyeron las cosechas, “estamos paralizados y tenemos pocas fuerzas para trabajar y los jerarca de Agricultura no se han asomado por aquí”