Internacional: Fuga Bolsonaro podría agrietar más relación entre EE.UU. y Brasil

La huida del excandidato presidencial Flávio Bolsonaro, quien fue acogido ayer por EEUU, abrió una nueva grieta en las maltrechas relaciones diplomáticas entre Brasil y el Gobierno de Donald Trump.

Bolsonaro llegó ayer a Miami después de salir de Brasil en secreto, ignorando una orden judicial que le impedía viajar al extranjero, dictada en el marco de una investigación relacionada con el blanqueo de capitales.

La decisión de Washington de recibir a Flávio supone un paso más en el deterioro de las relaciones entre los dos mayores países del continente porque “alimenta una percepción de deslegitimación institucional”, dijo el abogado Guilherme Amorim, doctor en derecho constitucional de la Pontificia Universidad Católica de São Paulo (PUC-SP).

“Si Estados Unidos concede visado de asilo político, Washington afirmará oficialmente que el sistema judicial brasileño persigue opositores. Esto es más grave que las sanciones de la Ley Magnitsky“, afirmó.

El año pasado, el Gobierno de EE.UU. recurrió a esa ley, pensada para penalizar a autoridades extranjeras responsables de violaciones a los derechos humanos, para sancionar a Alexandre de Moraes, el juez de la Corte Suprema que instruyó el juicio contra el expresidente Jair Bolsonaro por golpe de Estado.

“El senador Flávio Bolsonaro está creando el relato de que se está exiliando, de que corre un riesgo, de que está perseguido política y judicialmente, de que está asilado bajo el Gobierno estadounidense”, agregó el analista.

La protección a Flávio, según Amorim, también puede tener impacto en la cooperación jurídica entre ambos países en casos de lavado de dinero y lucha contra el crimen organizado y, además, abre la puerta a la imposición de nuevas sanciones contra policías y fiscales de Brasil.

Dice es “líder de Brasil”

Flávio Bolsonaro se declaró ayer el “verdadero presidente electo de Brasil”, en una carta abierta que divulgó en sus redes.

Pero luego dio marcha atrás al nombramiento tras borrar el primer documento y se definió como “líder de Brasil”.